El plagio en la investigación
Los que tenemos años en esto de las Ciencias de la Salud y de alguna forma, cierta participación en instituciones que tienen actividad de investigación científica, como es mi caso en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México y el Hospital General de México, hemos estado en contacto con el diseño de protocolos de investigación, con la realización de algunos de ellos y con la experiencia de elaborar los informes del trabajo de investigación y la redacción de artículos para publicación de resultados de investigación. En el momento de estar en la ejecución de estas actividades yo, como seguramente todo el que ha estado en la misma situación se da cuenta de lo fácil que es cucharear resultados, inventar y hasta tergiversar, esto si lo quiere uno hacer deliberadamente, pero también se puede llegar a producir alteraciones por falta de rigor científico.
Por lo tanto cuando leí por primera ocasión la publicación “El Fraude en la Ciencia” de Luis Benítez Bribiesca, estuve de acuerdo con sus conceptos, porque de una u otra forma los hemos observado, y luego se presentaron grandes escándalos como el del descubrimiento de la etiología del Síndrome de Inmunodeficiencia, y otros de publicaciones de investigadores de renombre que se demostró sus datos eras totalmente inventados. Si esto sucede con personas ya formadas, evidentemente es muy fácil que el individuo en formación caiga en la tentación de plagiar información de las diferentes formas que hay de plagio, desde su etapa profesional al cumplir con la elaboración de trabajos escolares.
En el proceso de enseñanza aprendizaje la verdadera formación del educando tiene que incluir el desarrollo de actitudes de honestidad en toda situación, y de respeto al trabajo de los demás, además de una conciencia de que tarde que temprano la rueda de la vida dará la vuelta, y el estudiante debe aprender a no hacer lo que espera que en el futuro no le hagan. En conclusión debemos desarrollar una verdadera actitud de honestidad intelectual en el trabajo científico.
Enseñar la comprensión
El ser humano es un ente sociable por naturaleza, por lo tanto la relación entre los individuos es cotidiana y necesaria para el desarrollo de toda persona. Una relación interhumana exitosa se debe basar en la comprensión de uno al otro de los participantes, así la comprensión se ha vuelto crucial para los humanos. Como todos los aspectos de la vida se requiere de desarrollar actitudes y habilidades para crecer en la realización personal y comunitaria, por lo tanto la comprensión como actitud fundamental para la persona, debe contemplarse como una finalidad de la educación para el futuro. La enseñanza de la comprensión entre las personas debe estar dirigida para que el estudiante desarrolle conductas de solidaridad intelectual y moral.
La comprensión al igual que el desarrollo de otras conductas, es susceptible de lograrse paso a paso, el primero de éstos, es la inteligibilidad que se basa en ofrecer al estudiante información pertinente y necesaria, con lo que se logra una comprensión intelectual u objetiva del texto y su contexto, de las partes y el todo, y de lo múltiple y lo individual. Junto con la información que se ofrece al estudiante se debe explicar la misma para lograr un desarrollo.
Mas allá de la comprensión intelectual y objetiva entre las personas está la empatía; con ella se desarrollan actitudes específicas de apertura, simpatía y generosidad.
Para lograr la comprensión se tiene que identificar que hay obstáculos externos que pueden distorsionar la transmisión de la información, de forma que el mensaje se entienda en un sentido diferente al que pretendió el emisor, en otras ocasiones la barrera que dificulta el paso y perceptibilidad de la información es el no seguir o no entender los ritos y/o costumbres de la persona con la que nos relacionamos. Y más serio todavía en esta comunicación es la incomprensión de los valores imperativos expandidos en el seno de otra cultura, que pueden ser tan grandes como que la visión del mundo de uno de los interlocutores puede ser diferente a la visión del mundo del otro. Hasta la imposibilidad de comprensión de una estructura mental a otra, como en los casos en que una o las dos personas han desarrollado situaciones de egocentrismo, etnocentrismo, o sociocentrismo; en el Egocentrismo la persona presenta una posición basada en autojustificación y autoglorificación, con lo que considera que los demás son los equivocados, y los que tienen conductas reprobables y hasta mal intencionadas.
Cuando una persona se encuentra en situación de desconocimiento de sí mismo y por lo tanto de incomprensión de sí mismo, se presenta de forma que seguramente tampoco comprenderá a los demás, estas personas son despiadados para con los demás, ejemplo de ello es el conocido adagio: “Ve la paja en el ojo ajeno e ignora la presencia de una viga en el ojo propio”. Además el egocéntrico es indisciplinado y desobligado para con las otras personas, ya que solo importa para él lo de él.
El Etnocentrismo conlleva implicaciones étnicas que consideran su procedencia genealógica como de mayor altura y coloca a los individuos de otras etnias como inferiores o hasta despreciables, lo que fomenta xenofobias y racismo, que bloquean la comprensión y llevan a situaciones extremas como la violencia, dicho de otra forma desarrollan una incomprensión patológica.
El conocimiento insuficiente con actitudes simplistas que reducen un conocimiento complejo y de conjunto al de una de sus partes hace que la comprensión se bloqué porque no se puede integrar al interlocutor en su totalidad real, sino que se integra un todo artificial, falso que no corresponde con la persona con la que nos estamos relacionando. Esta situación lleva al punto de establecer una relación con un desconocido, del cual se cree conocerlo.
Es claro que si entendemos el peso de la comprensión, sus etapas, los factores que la favorecen o la obstaculizan, como educadores recibimos una responsabilidad mayúscula, que obliga a que el profesor sea mucho mas que un simple replicador de información contenida en acervos escritos o digitales. De esta manera el trabajo del educador se vuelve de una responsabilidad muy grande que lo deberá llevar a buscar los medios idóneos para hacer que sus alumnos lleguen a formarse como individuos capaces de comprender a sus semejantes, durante sus relaciones interpersonales en su vida futura. El profesor durante su trabajo encaminado al desarrollo de la capacidad de comprensión en el alumno, se enfrentará a los elementos negativos propio de la naturaleza humana: egocentrismo, autojustificación, envidia y venganza, por lo tanto deberá tener una gran formación y madurez para lograr modular y verdaderamente cambiar al educando. Pero nunca se debe perder la perspectiva de que la formación integral de alumnos bajo los principios de comprensión, hará mejores personas que establecerán mejores relaciones.
Mas complejo de lo hasta aquí referido es que los seres humano somos capaces de tener una conducta ética o no ética, en el entendido de que la Ética estudia lo bueno o moral, por este camino se llega al punto mas difícil en las relaciones humanas, comprender la incomprensión mediante la ética de la comprensión. Para comprender y no condenar debemos desarrollar el bien pensar, la introspección y la tolerancia. Todas éstas fundamentales, pero la última es piedra angular que requiere del desarrollo de 4 grados de tolerancia: 1. Respetar el derecho de proferir un propósito que nos parece innoble, 2. Lo justo de la democracia es nutrirse de opiniones diversas y antagónicas, 3. El contrario de una idea profunda es otra idea profunda, y 4. Conciencia de las enajenaciones humanas.
Las interacciones humanas a un nivel global crean la conciencia en las personas, como resultado de la interacción del individuo, la sociedad y la especie. Por lo tanto la visión de especie humana nos lleva a considerar la Antropoética o Ética del Hombre, con la posibilidad de decidir de manera consciente y clara: asumir la humana condición individuo – sociedad – especie en la complejidad de nuestra era; lograr la humanidad en nosotros mismos en nuestra conciencia personal, y asumir el destino humano en sus antinomias y su plenitud. El integrar en nuestra persona la Ética del Hombre implica vivir y enseñar la ética del género humano, de tal forma que los individuos y la sociedad pueden entre sí ayudarse, desarrollarse, regularse y controlarse en la democracia con todos sus conflictos; pero bajo la obediencia a la norma democrática.
La democracia históricamente se ha ido desarrollando en base a interacciones humanas antagónicas a través del tiempo y si continuamos en forma ascendente el camino a seguir, es el perfeccionamiento de la democracia, con la realización de la humanidad. Bajo estos conceptos el trabajo del educador adquiere una concepción planetaria, para que la Humanidad tenga una conciencia común y solidaridad planetaria del género humano, mediante la realización de todos y cada uno.
Una educación de las dimensiones que hemos presentado es un motor liberador del hombre, para continuar una espiral ascendente de hominización en la humanización, hasta lograr la ciudadanía terrestre.
Cuando se visualiza la educación en estas dimensiones el profesor adquiere un lugar y una función social trascendente, que lo hace ser la energía del proceso que hará al ser humano el verdadero centro del planeta. Esto evidentemente se ve utópico, y lo es, en la medida que el profesor no identifica su función en la sociedad, y no conoce ni establece el compromiso que tiene consigo mismo y con las personas que lo rodean. Si la función docente se llega a comprender como la oportunidad liberadora y de realización integral de la especie, no solo se revalora el profesor, sino que dignifica la profesión a cualesquier nivel de la misma, ya sea en la formación de niños como de adultos.
Después de este análisis en lo particular me lleva a una reflexión que va hasta el punto de una encrucijada existencial, porque me pone en tela de juicio, ¿Qué tanto en mi trabajo docente he estado encaminado en la línea de desarrollo global que esperamos lleva la humanidad? Y también obliga a pensar si la organización de la educación desde la enseñanza inicial, hasta la de posgrado está estructurada en un continuo, que nos lleve a lograr los desarrollos globales que hemos visto.Ahora en corto en mi quehacer académico cuanto puedo aplicar a corto, mediano y largo plazo, no lo sé, pero sí queda claro que estoy obligado a buscar nuevos caminos en el trabajo docente, y esto nos conduce a la aplicación directa en el módulo de Investigación de la Maestría, porque considero que mediante la investigación educativa se deben ir buscando los caminos que nos permitan reenfocar y generar los procesos de la enseñanza del futuro, que nos pueda conducir a los aprendizajes de actitudes de comprensión global en las relaciones de los seres humanos.
viernes, 22 de febrero de 2008
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Hola, Raúl: me llamo Marco Antonio Borraz B. y soy tu compañero de dupla para la coevaluación. Te envío mi e-mail comercial para mayor seguridad en la comunicación: mborraz@yahoo.com
Saludos.
Marco.
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